Población de Jerte en el XVII. Censos y natalidad
|
En este apartado podrás saber los vecinos de Jerte en el siglo XVII, los
bautizados cada año desde 1601 a 1700, los matrimonios a final de siglo. Y en
qué época se casaban. |
Aspectos
demográficos.
Somos
conscientes que en la evolución demográfica de una población no podemos tomar
como criterio de separación de periodos las fechas exactas de cada siglo. Sin
embargo, y aprovechando la fecha de 1699 con la obtención del título de
villazgo, podemos disponer de un censo nominal para esta fecha, marcando un
hito con datos originales comparable con los datos de otras fechas. Así, vamos
a realizar unas breves observaciones que consideramos relevantes para su
comprensión. Sin agotar las posibilidades de análisis de los datos demográficos
que disponemos, nos centraremos en los puntos siguientes:
1- Censos
de población. Número de vecinos censados en el s. XVII.
2- Evolución
del número de bautizados para todo el siglo XVII.
3- Comparación
entre los bautizos de un periodo de 25 años y los matrimonios que
hubo en ese periodo en esta población (1684-1710).
4- Distribución
por meses de los matrimonios celebrados en el periodo de 1684 a 1710.
Diferenciación entre contrayentes solteros y viudos.
Censos de
población.
Ya
conocemos las dificultades para conocer los censos de población. La ocultación
de datos es frecuente y las diferentes categorías en que se agrupan a los
vecinos lo hacen más difícil. No pretendemos un análisis pormenorizado, sino
una aproximación, por lo que tomaremos los datos relativizando sus
implicaciones.
Las
dos cifras con cantidades exactas que disponemos próximas al inicio del
siglo XVII son:
La
que aporta Flores del Manzano[1],
que a la fecha de 1571 le adjudica 160 vecinos para el lugar de Jerte.
Equivaldrían entre 670 y 800 personas.
|
[1] Para
una visión de conjunto de la Historia del Valle del Jerte es imprescindible
la consulta de su obra, desarrollada en varios volúmenes. De gran interés. |
Otra
que hemos encontrado de 1605[2].
En ésta se hace constar, junto con la población de otros pueblos del valle, la
de Jerte: 128 vecinos (casados, viudos o mozo solteros mayores de edad), 43
viudas y 12 menores. La cantidad resultante (el valor de una unidad de vecina
viuda se computa por media en su valor impositivo) en la realidad, y como
número de habitantes no parece que difiera mucho, pudiendo establecerse como
total de habitantes en torno a los 700 y no llegando a los 800. Podemos decir
que este listado tiene un carácter censal ya que se solicita dentro de un auto
por un juez comisionado por el Real Consejo de su Majestad y es recogido en un
procedimiento judicial.
|
[2] Autos
del Duque de Pastrana y del Infantado sobre las alcabalas y tercias reales de
los lugares de Jerte, Vadillo y Navaconcejo, de 1662. |
El censo
que pone cierre al siglo es el listado “nominal” de cada uno de los vecinos
de Jerte que en la primavera de 1699 son registrados al adquirir el pueblo la
condición de villa emancipándose de la jurisdicción de Plasencia.
Si hacemos
caso al censo efectuado el 15 de abril de 1699 por el Juez de la comisión
mandado por cédula real D. Baltasar de Aponte y Toledo y teniendo como
escribano a Cristóbal de Solís, en presencia de los recién nombrados alcaldes
ordinarios: Juan Muñoz Carrón y Salvador Jiménez; como regidores: Baltasar
Delgado y Francisco Gallego y como procurador general de esta villa Rodrigo
Beato... tendríamos un censo de tan sólo 112 casas ocupadas por unidades
familiares, incluyendo la del párroco. Se podría interpretar en varios
sentidos.
El
primero para evitar un incremento de los gastos ocasionados por la adquisición
del título de villa si éste está relacionado con el número de cabezas de
familia.
El
segundo estaría relacionado con el dueño que vive en la casa, aunque pueda
tener otros inquilinos. Es decir, fácilmente vivirían en una misma casa varias
familias, como hasta fechas recientes. En este sentido puede parecernos extraño
que tan sólo 54 años después, en el mes de septiembre de 1753, se haga un
recuento de 259 vecinos en Jerte para 270 casas (de ellas 240 casas habitables,
28 inhabitables por falta de moradores y 2 casas arruinadas) más 6 casas de
campo para sequeros y ganado. Que puede haber un encubrimiento en las cifras de
1699 podría corroborarlo el hecho de que matrimonios contraídos en fechas
próximas a la citada no aparecen en ese censo, además de parejas con hijos
bautizados en torno al inicio del siglo.
La
tercera posibilidad sería una caída real de población ocasionada por malas
cosechas, las guerras, el descenso de la calidad de vida... La verdad es que,
si tenemos en cuenta los datos de población de que disponemos, aportados unos
por Flores del Manzano, y otros tomados de diferentes censos, un “bajón”
poblacional, en concepto de “vecinos”, se nos presenta en la señalada fecha de
1699:
|
Años |
1536 |
1571 |
1605 |
1699 |
principio s. XVIII |
1753 |
1786 |
|
Vecinos |
97 |
160 |
128 + 43 + 12 |
112 |
139 |
259 |
290 |
Ante
estos datos podemos preguntarnos…
¿Hay
una caída real de la población a lo largo del siglo XVII en Jerte?
Evolución del
número de bautizados 1601-1700.
Para
intentar contestar vamos a conocer el número de bautizados[3] a
lo largo del siglo. Los gráficos que a continuación mostramos nos apuntan
varias ideas:
a)
Los máximos anuales se encuentran en
1614 (43)[4],
1606 (38), 1698 (38), 1691 (37), 1692 (36), 1612 (36) y 1609 (35). Es decir, en
el primer y último decenio del siglo. Más en relación con las tendencias de fuerte
incremento del siglo XVI y el aumento arriba comentado de principios del XVIII.
De la misma forma podemos observar las mayores caídas (sin tener en cuenta 1639
sin datos o 1678 con datos parciales) que corresponden a los años 1659 (12),
1656 (13), 1662 (13), 1670 (14), 1666 (15) y 1637 (15). Se sitúan en torno a
mediados del siglo, lo que nos está indicando una bajada en el número de
nacimientos, menor número de matrimonios y peores condiciones de vida.
|
[4] Entre
paréntesis el número de bautizados asentados en los libros de bautizos de la
parroquia de Jerte. |
b) La
diferencia interanual absoluta no tiene gran significación, pero aparece algo
más acusada en torno a los años centrales de la centuria. Esos altibajos nos
están indicando ciertos desequilibrios demográficos o desestabilidad. Si
tenemos en cuenta el valor relativo del incremento o descenso (en % del total)
sí apreciamos que las mayores oscilaciones se encuentran hacia mediados del
siglo.
c) La media
de nacimientos, tomados por décadas pone de manifiesto, una vez más la disminución
de las décadas centrales, excepto 1640-1650, que justifican por sí solas un
descenso poblacional. Si extrapolásemos estos valores relativos podríamos
hablar de una disminución de hasta un 30 %, posiblemente no real del todo,
aunque sí nos indica una tendencia a la baja.
Veamos
los datos recogidos del libro de bautizos de Jerte:
La
media de nacimientos en estos 25 años (1601 a 1625) es de 28,48 niños/as.
Si
nos fijamos y organizamos los datos por décadas, estas serían las medias de
bautizos para el siglo completo: 1601-1700.
|
Años |
Media nacimientos |
|
1601-1610 |
26,7 |
|
1610-1620 |
29,1 |
|
1620-1630 |
23,3 |
|
1630-1640 |
20,5 |
|
1640-1650 |
26 |
|
1650-1660 |
20,4 |
|
1660-1670 |
18,5 |
|
1670-1680 |
25,4 |
|
1680-1690 |
28,8 |
|
1690-1700 |
29,6 |
Parece
que de una manera u otra, por décadas o por cuartos de siglo, hay una gran
diferencia entre los nacimientos de principio y final de siglo (más elevados) con
los que se dan a mediados de siglo (mucho más bajos).
Creemos
que estos datos podrían explicar por sí solos las diferencias de 160 vecinos en
1571 y 112 en 1699. Menos unidades familiares, pero seguramente con más niños
al inicio del villazgo.
Comparación
entre los bautizos de un periodo de 25 años y los matrimonios que hubo en ese
periodo en esta población (1684-1710).
Otro
elemento demográfico que podemos comparar es el número de matrimonios[5] con
la serie de bautizos correspondiente.
Vamos
a tomar como ejemplo el periodo de 1685 a 1710. Como casi todos los parámetros
que vamos describiendo, las cifras relativas a Jerte son reducidas no siendo
raros los años en que se casan sólo dos o tres parejas.
A
simple vista podemos comprobar cierta correlación lógica ya que los años
siguientes al matrimonio son los de mayor fecundidad.
Principales
periodos de celebración de bodas
Un
tercer nivel de comparación lo podemos estimar entre los meses con más bodas y
las tareas agrícolas propias de la economía jerteña de entonces.
En
una economía de subsistencia o precaria, del Antiguo Régimen, es vital la
reducción de gastos para el mantenimiento de los miembros familiares. Es un
principio de rentabilidad. En este contexto es frecuente que se casen los
viudos y viudas. A esta cuestión mercantil habría que añadir otras: accidentes
frecuentes, malas condiciones higiénicas, enfermedades extendidas sin atención
sanitaria básica, falta de medicamentos, muertes prematuras de jóvenes
parturientas... hace que personas relativamente jóvenes rehagan su vida
casándose de nuevo, formando nuevas familias, y aumentando el número de niños
en el lugar.
Del
periodo que estamos analizando, 1684-1710, casi en un 10 % de las parejas que
contraen matrimonio al menos uno de sus miembros es viudo o viuda. Y tienen su
máxima concentración alrededor del 1700, destacando 1701 en el que son mayoría
las parejas en las cuales al menos uno de sus miembros es viudo/a.
Al
hilo de esto, en su vertiente socioeconómica, se pueden establecer un
paralelismo entre los meses de celebración matrimonial y las tareas
agropecuarias. Destacan febrero con 57 casamientos y enero con 28, muy por
encima del resto de meses. Si los agrupásemos por trimestre, el primero, desde
enero a marzo, acapararía más de la mitad del total. Esta concentración a
principio de año coincide con una época de espera, de latencia de la
naturaleza, de escasa actividad agrícola (una de las actividades propias de
marzo sería la de estercolar las viñas). La escasa importancia del mes de
abril, por el contrario, nos indica el resurgir de las labores campesinas. Otro
mes de escasos matrimonios es en septiembre, cuando todo tipo de recolección de
frutos de verano es más importante tanto de frutales: higos, manzanas, peras...
como de la huerta: habas, coles... Y sobre todo, de la vendimia. Las tareas, en
este tiempo permitirían poco margen a celebraciones, y más en preparación de la
recogida de castañas al mes siguiente. De la buena vendimia saldría alguna
boda, reflejado en el incremento de octubre. Los meses de noviembre, y sobre
todo diciembre, con las labores de campos, recogida de castaña, aceitunas,
sementera de cereales de invierno, con sus nuevas roturaciones, y sobre todo,
la previsión de un invierno que llegaba y había que afrontar, disminuye de
nuevo el ritmo de casamientos. Es curioso comprobar que, de las cuatro bodas
celebradas en diciembre, tres corresponden a algún viudo. Veamos un cuadro
resumen de estos datos:
Matrimonios
en Jerte 1684-1710 (por meses)
|
Años |
Ene |
Feb |
Mar |
Abr |
May |
Jun |
Jul |
Ago |
Sep |
Oct |
Nov |
Dic |
Matr |
|
1684 |
|
O |
O |
2 |
|||||||||
|
1685 |
O |
O |
|
O |
O |
4 |
|||||||
|
1686 |
OV |
O |
|
3 (1) |
|||||||||
|
1687 |
V |
OOO |
OO |
|
O |
OOO |
W |
O |
12 (2) |
||||
|
1688 |
VVOOO |
O |
|
6 (2) |
|||||||||
|
1689 |
OOOOO |
O |
O |
7 |
|||||||||
|
1690 |
VOOO |
|
OO |
O |
7 (1) |
||||||||
|
1691 |
OOO |
|
3 |
||||||||||
|
1692 |
OO |
OO |
O |
O |
OO |
8 |
|||||||
|
1693 |
OOO |
O |
|
O |
5 |
||||||||
|
1694 |
OO |
OOO |
|
O |
O |
7 |
|||||||
|
1695 |
OO |
OOO |
O |
OO |
O |
|
9 |
||||||
|
1696 |
O |
O |
|
2 |
|||||||||
|
1697 |
O |
OOOO |
O |
O |
W |
O |
|
9 (1) |
|||||
|
1698 |
O |
V |
O |
O |
O |
W |
|
6 (2) |
|||||
|
1699 |
OOO |
OO |
O |
V |
|
V |
8 (2) |
||||||
|
1700 |
O |
VVOO |
V |
O |
V |
|
8 (4) |
||||||
|
1701 |
O |
OO |
VW |
VO |
|
VVO |
W |
V |
12 (7) |
||||
|
1702 |
O |
OO |
V |
W |
|
O |
6 (2) |
||||||
|
1703 |
O |
O |
V |
|
3 (1) |
||||||||
|
1704 |
OOOOO |
O |
V |
6 (1) |
|||||||||
|
1705 |
OO |
OO |
|
O |
5 |
||||||||
|
1706 |
OO |
O |
O |
VOO |
O |
|
O |
O |
O |
11 (1) |
|||
|
1707 |
OOO |
V |
|
O |
O |
V |
7 (2) |
||||||
|
1708 |
O |
OO |
VO |
|
OO |
7 (1) |
|||||||
|
1709 |
O |
WOO |
OO |
OO |
O |
OOOOOOO |
OOO |
19 (1) |
|||||
|
1710 |
OOOOO |
OOOOO |
O |
O |
O |
O |
O |
O |
16 |
||||
|
total |
28 |
57 |
16 |
6 |
15 |
15 |
15 |
9 |
4 |
20 |
8 |
4 |
197 (31) |
O
= Matrimonio entre solteros
V =
Matrimonio con un cónyuge soltero/a y otro/a viudo/a
W =
Matrimonio entre viudos
Un
indicador de consolidación de la población es el mayor número de casamientos,
característico del final del siglo.
De
los 197 matrimonios celebrados en este periodo, 31 de ellos tenía al menos un
contrayente viudo o viuda. Por lo que podemos concluir que sobre el 15% de los
casamientos incluía a algún viudo/a en la pareja.


Comentarios
Publicar un comentario