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Mostrando las entradas etiquetadas como oficios

Inventario de bienes.1599-1600. Transporte de mercancias.

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  Para trasportar. Para recoger, trasladar, o guardar se utilizaban cestos de distintas maderas y bolsas de tejidos. El listado es variopinto y, sospecho, más diferente que la simplificación del término. De tiras de madera se hacían “ banastas de carga buenas ”, “ banastas de dos asas ”, “ una banasta redonda ”. Y para un uso específico “ la banasta del lino ”, “ una banasta sardinera ”, “ un banastito de piorno pequeño ”, o, “ un cestito de verga [1] pequeño ”. Las cestas tendrían muchos tamaños. Sólo en casa de Hernando Montero hay “ dos cestas ”, “ una cesa vieja como de celemín y medio y otra también vieja pequeña ”, “ un cesto y en él como media fanega de higos secos del sol y en un cajón como otra cuartilla de higos secos del sol ”, “ un cuévano [2] blanco grande ”. En casa de Juan Beato contamos “ Una cestita pequeña ”, “ dos cuévanos, el uno blanco pequeño ”, “ dos cestos vendimios blancos ”, “ una cesta grande de cuartilla ”, “ una cesta más pequeña ” y “ otros...

Inventario de bienes. 1599-1600. Herramientas.

Trabajos domésticos. Ligado al sustento diario estaba la elaboración de tortas, pan o alimentos análogos como gachas, derivadas de los cereales, trigo y centeno. No falta en casi ningún inventario los útiles necesarios para amasar el pan: “ una artesa de masar ”, “ unas varillas ”, “ una cernedera ”, “un cedazo ” y “ la pala de limpiar pan ”. Hay constancia que se labraba sembrando trigo, cebada y centeno, “ una fanega de pan sembrado en los Prados ”, “ media fanega de centeno sembrado al Collado los Lobos ”, “ los barbechos que tenía para sembrar ” o “ las huertas Abajo sembradas de cebada a medias con Juan Martín del Guijo alcalde recién sembrada ”. María González había aportado “ una fanega de trigo en grano ” y “ tres cuartillas de harina ”. También se apuntan cuando son deudas “ media fanega de trigo al depósito ”. Las artesas sirven para amasar no sólo pan. Los embutidos y aderezos de la matanza se trabajaban en estos recipientes de madera. También en los baños. Sobre los a...

Inventarios de bienes. 1599-1600. Ganados.

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  Bienes muebles. Esta es la “chicha” del documento. Los pormenores, las listas infinitas, los pequeños matices. Aunque siguen cierto orden, cuenta objetos incluidos como fuera de su sitio. Lo lógico es pensar que se haría el inventario entrando en la casa y, en la planta baja, acceder al ganado, que es lo primero que se suele poner. El mobiliario suele estar desperdigado, pero casi siempre se pone muy al principio “ una arca mesa grande ”, normalmente de “ castaño ”, aunque en una ocasión es de “ pino y hechura comarcana ”, y otra vez de “ cerezo ” Los tejidos suelen ser el grupo descrito siguiente: manteles, pañizuelos, sábanas, mantas… La vestimenta, muy reducida, ocupa anotaciones interlineales. Sin mucho orden. Las herramientas y útiles, también diseminados, aparecen más en lo que respecta a su función. Para el hilado o tejido, para el amasado, para las labores agrícolas… El almacenamiento se realiza especialmente en tinajas de diferentes tamaños. Hay alguna cuba...

Y el sacristán. 1600.

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  La figura del sacristán, en esta época, tiene su particularidad. Por un lado, puede ser una persona laica. Pero también puede ejercer el oficio alguien del clero. Sea de una u otra forma tiene que ser alguien con un mínimo de instrucción. Leer, escribir, saber gestionar, sirve de enlace con el cura al que da soporte y apoyo. Y en muchos escritos se le incluye entre los testigos. Comúnmente el primero de los tres que casi siempre son necesarios en as escrituras. Y por unas sencillas razones. Su disponibilidad y su firma. Es un vecino que sabe y puede firmar. En estos años el sacristán de Xerete es Diego Hernández. Tiene una firma interesante y denota muy buena letra.   ¿Cómo se accedía al oficio de sacristán? En los protocolos nos encontramos que hay una escritura de obligación por parte del mismo para realizar este oficio de manera adecuada y conforme al derecho que se requiere. “fianzas del servicio de la Sacristía Diego Hernández principal y yo el escribano y G...

El lenguaje escribano de Francisco García en los protocolos: 1599 y 1600.

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  El soporte. La coincidencia de la letra entre las Ordenanzas y los Protocolos se debe a, como ya apunté en otro lugar, que las ordenanzas se trasladaron en 1602 y el escribano que hizo ese traslado fue el mismo de ambos documentos. También se trata del escribano que redacta los testamentos con mandas religiosas de esos años. Como curiosidades voy a poner aquí algunas observaciones y ejemplos de este tipo de escritura. En primer lugar, dentro del libro, con cientos de páginas, se mezclan las hojas “normales”, con alto gramaje y buena capacidad de absorción de la tinta, y otras hojas ya impresas para diferentes casos legales. Estas últimas son muy finas y calan la tinta de una cara a la otra de la hoja. Un ejemplo de hoja de alta densidad y gramaje sería el siguiente. Aunque se aprecia la letra del envés de la hoja, permite leer sin dificultad el texto de la cara. “en el lugar de Xerete a nueve días del mes/ de mayo de mil y seiscientos años ante mí Francisco/Garcia e...

Oficio de Corredor, Mojonero y Fiel Medidor de Xerete. 1614

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  Enajenaciones de la Corona: (I) Oficio de Corredor, Mojonero y Fiel Medidor de Xerete. 1614.   Todos sabemos que Jerte, como otros muchos pueblos, compró su título de villa, y con ello, la relativa independencia de Plasencia. Qué les movía a embargarse en esa inversión queda reflejado en otras entradas. Y a quién les podría interesar. Pero ¿Qué impulsaba a la monarquía a deshacerse de estos ingresos enajenando estos títulos, oficios y prebendas? En nuestro caso, como en la mayoría, fue simplemente por dinero. Liquidez de caja, contante y sonante. Por este procedimiento de venta se enajenan jurisdicciones, oficios, rentas e impuestos que iban a parar a manos de particulares o entidades. ¿Qué repercusiones tuvo en Jerte a lo largo del tiempo? Felipe V. 1712. Sobre las enajenaciones de alcabalas, tercias reales, cientos, millones y demás rentas y oficios enajenados o segregados de la corona.   Apenas dos años después de obtener el títu...

Abastos de carne. Colambre y tripas en 1599

  Abastos de carne. Carnicero a finales del XVI. Como ya hemos visto en las entradas de las Ordenanzas, es de los oficios “ obligados ” del concejo más reglamentados. Nada menos que 16 capítulos de las ordenanzas, del 7 al 22. Incluso en otros se le hace alguna referencia. Queda, pues, muy pormenorizado y detallado lo que debe hacer: dar carne los días señalados, los días festivos hasta la hora indicada, cuando se va a celebrar una boda… Se intentaba evitar el abuso o la picaresca que desde la carnicería se pudiera hacer, ocultando carnes, teniendo más animales de los declarados, agraviar a la gente humilde… Es curiosa la ordenanza donde se obliga a dejar en el carnero sacrificado la mitad de los testículos para que se reconozca que es macho y no cabra, por ejemplo. Y llama la atención el agravio que decía antes de cuando un pobre va a por uno o dos maravedíes de carne (una cantidad muy pequeña) y le da los testículos del carnero. Una manera ofensiva y despectiva hacia el pobr...